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Agustín, el gato que superó el dolor del maltrato animal

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Agustín es un gato de 4 años conocido como “patecumbia” por sus vecinos del barrio Suba Rincón en Bogotá. Hasta el año pasado, Agustín hacía parte de una colonia de gatos que era alimentada con las donaciones de Martha Ruiz, amante de los animales conocida en redes sociales por apoyar casos de rescate y adopción de mininos.

Agustin en colonia

El 25 de diciembre del 2016, la vida de Agustín cambió por completo cuando un “ser humano”,  sin amor ni respeto por los animales decidió herirlo sin razón alguna. Si bien no se sabe a ciencia cierta qué fue lo que pasó, Agustín apareció con la boca ensangrentada y llorando de dolor, por lo que los habitantes del sector se comunicaron con Martha para comentarle lo sucedido.

maltrato animal

Martha al rescate

Martha comenzó a involucrarse más en el caso para encontrar al gato herido. Hablando con Patricia Melo, la persona que alimentaba a Agustín, se enteró que el gato tenía una hora determinada para comer. Entonces, junto a su esposo Edisson Carantón, esperaron el momento y vieron al gato con la boca lastimada. Como sabían que no sería fácil ingresarlo en un guacal,  se las arreglaron para que entrara a un patio en el cual sería más fácil atraparlo. Finalmente, el esposo de Martha pudo meterlo en un guacal.

Agustin en guacal

Tras el rescate, Martha y Edisson buscaron atención médica para el gato. Llegaron a la Clínica ACOR en donde encontraron al minino deshidratado, con fiebre y con la herida de su boca necrosada, desprendiendo un olor muy fuerte.  Le brindaron medicamento para el dolor y para la fiebre, y así, sabiendo que Agustín estaría más calmado, se lo llevaron a su casa.

La pareja de esposos, observó al gato muy decaído y confundido, sufriendo un dolor muy fuerte. Pasaron la noche esperando que amaneciera con vida.

Al otro día, se levantaron para chequear a Agustín que a pesar de su condición, trataba de buscar comida así no pudiera ingerirla. Motivados por el ánimo de vivir de Agustín, esperaron a que abrieran la veterinaria donde usualmente llevan a sus mininos pero allí el panorama empeoró.

Problemas y más problemas

Mientras le daba suero para hidratar a Agustín, el veterinario comentó la complejidad del caso, del cual aseguró no estaba en capacidad de tratar. En su esfuerzo por colaborar, recomendó al Doctor Esteban González Ascencio, veterinario de la Clínica Feline Doctor, quien podría salvar a Agustín de su fatídico destino.

Sin embargo, ella se encontraba muy preocupada pues conocía el excelente trabajo que realizaban en la clínica, pero sus recursos económicos no alcanzaban para prestarle la ayuda que Agustín necesitaba.

Sin perder la esperanza, Martha y su esposo fueron a otras dos veterinarias en donde al igual que en el primer sitio, aseguraron que el caso era muy complicado y aconsejaron la eutanasia. Martha estaba muy triste pues no le parecía que Agustín muriera porque no contaba con el dinero para el tratamiento.

Maltrato animal 2

Después de la tormenta llega la calma

Desesperada, puso un estado en facebook contando la situación que enfrentaba el gatito y el problema que representaba que ella no tuviera los medios económicos para que lo trataran. Horas después, recibió la llamada de una persona que coincidencialmente era amiga del Dr. Esteban.

Ella se había puesto en contacto con el veterinario para pedirle que atendiera a Agustín, pero él le contó que ya sabía del caso, pues al prender su celular recibió más o menos 400 mensajes de personas que le pedían que ayudara al gato.

El doctor quería conocer el caso y le pidió que se acercaran a la clínica, donde los estaría esperando. Inmediatamente Martha y Edisson se subieron al carro camino a Feline Doctor.

“Ese día por el afán de salir corriendo pensando que por el camino Agustín se moría, nos paró la policía porque íbamos dos puntos por encima de la velocidad permitida. Eran dos señoras muy groseras que no entendían que nosotros íbamos muy angustiados, les dijimos que llevábamos de urgencias a un gato herido que estaba muy mal, pero se burlaron de nosotros y nos dijeron que si teníamos plata para un gato mugroso que no “chillaramos” para la multa. Nosotros nos molestamos y les pedimos que no se burlaran del gato. Ellas nos respondieron reteniendo los documentos durante 15 minutos hasta que por fin nos dejaron ir.

¡Por fin en la clínica!

Martha y Edisson llegaron a la clínica donde el Dr. Esteban los estaba esperando. Mientras canalizaban a Agustín, el doctor intentaba calmar a Martha, que iba llorando muy alterada por la situación que había vivido con las dos mujeres policías.

Y no pudo haberle dado una mejor noticia para consolarla: el Dr. Esteban le comunicó a Martha que tanto él como otros profesionales de la veterinaria donarían sus honorarios para atender a Agustín, por quien harían lo posible para salvarle la vida, siempre y cuando el gato respondiera. El 27 de diciembre Agustín quedó hospitalizado en la clínica.

caso maltrato animal- Agustin

¿Qué le pasó a Agustín?

Agustín tenía destruido el maxilar inferior, por lo cual se le realizaron tres cirugías reconstructivas y una estética, llevadas a cabo con paciencia mientras el tejido sanaba.

Los seis veterinarios que intervinieron su boca cuentan que su lesión era muy extraña, pues tenía una línea de fractura en la mandíbula y el músculo estaba totalmente desprendido de la parte inferior, de una manera uniforme, casi perfecta, como si alguien le hubiera pasado el bisturí y le hubiera removido el tejido.

Para entender qué pasó, se hilaron teorías con base a los testimonios de algunos vecinos que cuentan que el gato rondaba por ahí, cuando escucharon una pequeña detonación de pólvora y de repente salió ensangrentado. Sin embargo, esta versión no concuerda con el tipo de lesión que tiene y nadie sabe nada.

Emocionalmente Agustín se mostraba como un gato temeroso, que se dejaba tocar un rato pero luego se ponía a la defensiva.

En los días posteriores a su recuperación, se mostraba desconfiado y molesto, pero aún adolorido seguía comiendo y manifestando sus deseos de vivir. Poco a poco, Agustín se ganó el cariño del personal de la clínica y de todas las personas que seguían el caso en redes.

El final feliz

Aunque Agustín se recuperaba, el panorama era difícil pues el gato había salido positivo para VIF y tenía lesiones que recordaban la vida de maltrato que había soportado en la calle, lo cual dificultaba su adopción.

“Nosotros no optamos por la eutanasia, optamos por darle una esperanza de vida y con esa misma fe esperamos que algún día Agustín se convierta en un gato feliz que olvide su triste pasado y por fin disfrute de la felicidad que se merece”  fueron las palabras que Martha expresaba en la entrevista.

Agustin final

Al parecer su fe movió montañas pues el 17 de enero el hogar de paso que habían encontrado para el gato se enamoró tanto que decidió quedarse con él. Ahora Agustín se encuentra en un hogar lleno de amor, donde volvió a ronronear y ser un gato feliz que olvidará el dolor de su vida en la calle.

Ahora, Martha debe asumir los costos de medicamentos, radiografías, exámenes y la hospitalización que quedaron pendientes. Además, seguirá luchando por ayudar a los miles de gatos que siguen deambulando por las calles de Bogotá, algunos víctimas de maltrato animal, otros abandonados por quienes solían quererlos.

Si quieres apoyar a Martha con los costos del caso de Agustín o deseas conocer más casos de gatos rescatados, puedes visitar su página en facebook.

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One thought on “Agustín, el gato que superó el dolor del maltrato animal

  • Andrea Pérez

    Sieempre vale la pena involucrarse y hacer la diferencia dejando de lado la indiferencia.. agustin es afortunado por ese para de angeles que llegaron a su vida…

    Muy bella historia hracias por jacernos parte de ella…

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